Creo que esta es una de las pocas veces en las que voy a subir al blog antes un reportaje de boda, que la preboda. Y no por nada en especial, ya que esa preboda en Cáceres será algo que siempre recordaré, pero no se, hoy tenía mono de día inolvidable…necesitaba compartir un poco de ilusión y risas, además, es viernes y mola comenzar el finde con ganas. En este post hoy voy a enseñar lo que fue para nosotros (esta vez me acompaño mi “hermano”… esa otra D que me falta tanto) la boda de Belén y Jorge en Valladolid, y para más señas en la plaza del Viejo Coso y en el Patio Herreriano.

Siempre digo que la confianza es algo que hace que fotografíar una boda sea muy diferente. Acabo de leer un post de un compañero fotógrafo de bodas que habla sobre la importancia de la preboda…de ese reportaje, de esos momentos juntos, de esos cafes/cervezas que son, al menos para mí, imprescindibles. Yo soy una persona que necesito mucho contacto con las parejas, que estoy siempre haciendo el gamba, que o me quieres o me odias, necesito confianza, necesito tiempo con las parejas…y cuando el día siguiente de entregar una boda, los chicos vienen a mi casa a comer…a beber vino y a pasarlo genial, es que la relación ha llegado al punto en el que me doy por satisfecho con mi trabajo…

Para mí Belén y Jorge hoy ya no son una pareja de novios…que tambien jajaja, se han convertido en mis amigos (de hecho, después de dos días en Caceres con ellos arreglando el mundo y haciendo un “sin pa”, ya lo eran). Su boda fue una extensión más de esta amistad. Hacer fotos a gente a la que aprecias es algo increible, porque sabes que les vas a dar algo que les hará enormemente felices, por ende, que me ha feliz a mi también.

El día comenzó con unas raciones de pulpo y huevos con jamón que nos apretamos David y yo…asi el día de boda empieza con energía. Duchita y vestimenta, David al hotel donde se cambiaba Jorge y yo a casa de Belén. Un cafe para relajar a la novia que andaba un poco tensa, un abrazo energizante y al toro. Maquillaje y fotitos de detalles, un monton de manos ayudando a vestir a la princesa y camino a la Plaza del Viejo Coso donde Belén y Jorge tuvieron su momento firstlook (ya sabéis, el novio esperando de espaldas, la novia hablándole…nervios nervios…y zas…face to face). Creo que de lo que sintieron ellos podrían decir más, pero las sensaciones fueron muy buenas (siempre tengo miedo de esos primeros encuentros, pero esta vez…no). Unas poquitas fotos y cada uno a su punto de partida.

Una ceremonia civil super emotiva que ofició la hermana de Belén (llamadme desastre pero no recuerdo su nombre, asi que…hermana de la novia). Lecturas, abrazos, aplausos y a firmar. Un cocktail bestial, con unos vinos…ay oma…que se puede decir…además de txin txin. Después cenota en el claustro del Museo del Patio Herreriano y a bailar.

Y hasta aquí puedo leer…creo que ya os he dado la brasa suficiente, asi que…os dejo el resumen (Lo se, muchas fotos en blanco y negro…es vicio personal…futuras parejas,  tranquilos que en las entregas hay muchas muchas más en color que en blanco y negro).

Belén…Jorge…os quiero!!! amigos.

 

Proveedores que participaron en la boda:

– Traje de la novia: Concha Sinovas Atelier

– Traje del novio: Ottavio Nuccio

– Celebración: Patio Herreriano

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